Sobre el griego moderno, sí que es una lengua difícil. Aparte del alfabeto, que es fácil de aprender, tiene una ortografía endiablada, como la del francés. Estamos acostumbrados a cometer faltas de ortografía con las consonantes, y no concebimos cometerlas con las vocales, pero en griego moderno pasa. Por ejemplo, hay seis maneras de representar el sonido /i/: ι υ η οι ει ϊ. ¡Todas suenan igual! También hay dos maneras de representar el sonido /o/: ω ο. Y dos maneras de representar el de la /e/: ε αι. El griego se lee como se escribe, pero con esta locura de vocales, no ayuda mucho...
Eso en cuanto a la ortografía, luego la gramática también es complicada. No existe el infinitivo, así que para decir "Yo quiero ir", hay que decir algo así como "Yo quiero que yo vaya". Es decir, que hay que aprender el subjuntivo apenas se empieza a estudiar el idioma. Además existen tres géneros (hay neutro), y hay declinaciones, como en alemán.
Pero no todo son dificultades. En griego moderno las normas de gramática son mucho más simples y coherentes, y con menos excepciones, que en alemán. La formación de plurales es muchíiiiisimo más fácil e intuitiva, igual que las declinaciones y las variaciones de género. Además, sólo hay tres casos gramaticales: nominativo, acusativo y genitivo (también hay un vocativo, pero es casi igual que el nominativo y no se usa demasiado). No hay dativo, que en el alemán me traía amargado...
La pronunciación también es muy fácil. Las palabras se articulan con sílabas simples y fáciles de pronunciar, como el español. Hay 5 sonidos vocálicos, los mismo que en español, y nada más, sin rollos en plan "Ship" y "Sheep". Si oyeras hablar griego a lo lejos, te sería imposible distinguirlo del español de España, tan parecido es hasta el acento y la entonación. Por eso también es muy fácil pillarlo de oído, y eso me viene muy bien al hacer las traducciones. Aunque no entienda los discursos, pillo muchísimas palabras sueltas, y eso me facilita poner los subtítulos y hacer una traducción de calidad.
En resumen, que como el tema me gusta me enrollo como una persiana: el griego sí es difícil, pero veo factible aprenderlo porque tampoco es tan terriblemente enrevesado, y tiene ciertas cosas que sí son fáciles. No puedo decir lo mismo del alemán... Dios, vaya idioma más complicado. Yo, a aquel que domine fluidamente el alemán como segunda lengua... Le hago una reverencia.